Real Federación Española
de Béisbol y Sófbol

SALÓN DE LA FAMA

Bienvenidos al SALÓN DE LA FAMA y al MUSEO VIRTUAL
de la Real Federación Española de Béisbol y Sófbol, inaugurados el 9 de septiembre de 2007, coincidiendo con
la celebración del Campeonato de Europa de Selecciones Nacionales de Béisbol en Barcelona.

Ingreso en el Salón de la Fama en 2011


Escrito Libro: Strike One (Autor Juio Pernas)


El padre de Agustín Peris se llamaba Joaquín Peris Serrano, era natural de Castellón de la Plana, y militar de profesión, que estuvo presente durante el período colonial y la guerra de Cuba.

No se dispone de información de cuando regresó a España, pero sí que falleció en Barcelona en 1916. De la madre, Clotilde de Vargas de Rojas, sólo sabemos que era asturiana. Tuvieron siete hijos – dos ellos nacidos en Cuba–, aunque uno de ellos murió de pequeño. El mayor de ellos se llamó igual que su padre, Joaquín, y le siguieron por orden de edad, Agustín, Enrique, Lisardo, Clotilde y Carmen. Es probable que los hijos mayores se hubieran trasladado a la península antes de que finalizara la guerra. En cualquier caso la familia Peris de Vargas pertenecía al reducido círculo de las familias acomodadas de la ciudad de Barcelona.


Los cuatro hermanos Peris de Vargas fueron todos grandes deportistas, y ocuparon cargos directivos en varias asociaciones y federaciones. Si hay una característica que les define, especialmente a Agustín y Joaquín es su estilo autoritario, «militar», que les ocasionaría más de un problema. La trayectoria de Agustín Peris en el base–ball hasta 1939 va la hemos visto en el anterior capítulo, en éste veremos su vinculación con el fútbol y que fue de él pasada la guerra. Joaquín Peris de Vargas siguió como su padre la carrera militar, y llegó a ser teniente coronel de infantería. Sin embargo, la notoriedad le vino sobre todo a Joaquín Peris como jugador y dirigente de foot–ball. En 1906 forma parte junto a su hermano Enrique del equipo «Internacional396». Después pasó a jugar al «F.C. Barcelona». Ocupó la vicepresidencia del club de 1910 a 1913, siendo presidente Hans/Joan Gamper.

Agustín se diferencia de los otros hermanos en que, además de jugar a fútbol y ser dirigente de ese deporte, fue el pionero del béisbol en España, y en este deporte jugó, dirigió, entrenó e hizo de árbitro. La primera noticia que tenemos de Agustín Peris, como ya indicamos en el primer capítulo del libro, lo sitúan formando parte del equipo de base–ball «Moderno», que en febrero de 1901 se ponían el guante y disputaba un partido en un terreno vecino a la Sagrada Familia. Debía ser un joven de espíritu inquieto, pues unos meses más tarde aparece como secretario de la «Sociedad Cubana». «Distinguidos y numerosos elementos cubanos de esta capital, careciendo de un centro donde poder reunirse y fraternizar, han resuelto ver el modo por el cual se podría formar una “Sociedad Cubana”, que alejada de todo ideal político, fuese una agrupación recreativa410». También empezó a jugar a fútbol ese año, aunque en un artículo escrito por el mismo – «Los albores del fútbol en Cataluña» – y que aparece en el Libro de Oro del Futbol Catalá, no deja constancia de en que club: «Fui, desde 1899 hasta 1901, en que comencé a practicar este deporte, testigo presencial de sus primeros pasos411».En 1909412 aparece en las alineaciones del Sport Club Catalá, y el mismo año está al también lo encontramos al lado de su hermano Enrique jugando con el F.C. Barcelona en un encuentro internacional contra el club francés Olympique Cettois413. En 1910 A. Peris ocupa el cargo de tesorero en el recién creado Barcelona Base–Ball Club, y asume también la presidencia del Catalá Sport Club; y un año más tarde entra en la junta directiva de la Federación Catalana de Clubes de Foot–ball como tesorero414.


En 1910 es elegido presidente del Catalá S.C., cargo que ocuparía hasta la desaparición del club a finales de los años treinta. En 1911 todavía se viste de corto y aparece en una alineación del Catalá, en un partido celebrado en la capital contra el Madrid. Todo esta ingente labor la compatibiliza con sus quehaceres diarios enla tienda de su propiedad «La Nacional415», ubicada en la calle santa Ana, 21, y en donde vendía desde «artículos de sports» hasta maquinas parlantes» y discos de las marcas Fonotipia, Jumbo y Odeón, «los mejores impresionados y más baratos, únicos que tocan bien sobre cualquier aparato416».


En 1918 Agustín Peris se lanza a dirigir el semanario «Eco de Sports», pero es una iniciativa que no tiene demasiado éxito. A pesar de no ser militar de profesión colaboró con su hermano en iniciativas de diversa índole. En 1921 formó parte de una comisión para poner en marcha un «Instituto de Deformados de la Guerra», el cual tenía por objeto albergar en el mismo a aquellos soldados españoles que luchando por la patria quedaran inútiles para ganarse la vida, y no dispusieran de familia o recursos417. económicos. Más tarde organizó un fefestival deportivo para recoger fondos en el campo del F.C. Barcelona. Varios expedicionarios del Batallón del regimiento de infantería de Badajoz número 73 expedicionario, que pertenecían a diversos clubes de fútbol – F.C. Güell, F.C. Barcelona, F.C. Martinenc, C.D. Europa y Sporting de Gijón – le enviaron una carta de agradecimiento por sus donativos: «En las acciones de los hombres suele haber, aunque no en todas ellas, un sello que las caracteriza y engrandece, el cual se llama desinterés. Y ud. Desinteresadamente trabaja sin cesar en pro del núcleo de deportistas del batallón… Ud. Debe comprender los ánimos para seguir, la confianza en nuestros compatriotas que ello nos da, pues aparte de la importancia material, que es mucha, del donativo, vemos el espíritu generoso del deportista catalán que no olvida a sus compañeros, a pesar del tiempo y la distancia418». En 1923, y a pesar de que el fútbol lo tiene más ocupado, no se olvida del béisbol y empieza a escribir en el Mundo Deportivo bajo el seudónimo de «Strike». Ese mismo año renace con virulencia la polémica de cuál es el club de fútbol más antiguo de la ciudad, y en ese debate Agustín Peris defiende el «decanato» de su club, el S.C. Catalá, con uñas y dientes. Todo se inicia a raíz de un artículo aparecido en el semanario «La Jornada deportiva». 


Peris siempre sostuvo que el club decano de la ciudad era el S.C. Català, que en 1899 se llamaba Catalá Foot–ball Club, pero lo cierto es que la legalización de éste fue posterior a la del club blaugrana419. Un año más tarde, con motivo de las bodas de plata del Catalá, vuelve a resurgir el debate sobre cuál es el club de foot–ball decano de la ciudad, y Peris vuelve a remeter, primero contra la «Jornada deportiva», y más tarde con un lector – «Lo que no concibo es que un periódico que en sus mejores tiempos aparecía a diario, y que no sé si dado a la fatalidad milita actualmente entre los menos leídos, por lo cual sólo vemos aparecer dos veces por semana, se haya atrevido a dejar a sus lectores sin la noticia de que el Catalá celebraría sus bodas de plata… Ahora se me ocurre preguntar a ustedes: ¿Tiene algo que ver con el decanato que un presidente sea castellano, suizo, inglés o cubano como un servidor para que no se le conceda a un club el título de que es acreedor?420». Luego le tocó el turno a Juan Badia Bonafont, que había enviado un artículo al diario con ruego de publicación. «Muy señor mío, me congratula su humorada» A «propósito del decanato» – esta carta fue escrita por Juan Badia Bonafont – , «por ver que cuando el diablo no tiene trabajo con el rabo espanta moscas, y, creáme, la lectura de su carta me ha proporcionado la satisfacción de ver que se preocupan de un servidos hasta las personas ignoradas en materia de deportes… En conclusión, para su gobierno, le hago saber que mi decano Catalá, mal que le pese a usted y demás prole, es una de las pocas sociedades deportivas que tiene sus reglamentos en regla… Así, pues, le aconsejo que cambie el trolley puesto que el terreno del decanato está vedado a las personas no incursas en materia  utbolísticas421». 


Sin embargo 1924 nos descubre otra afición de Peris, el noble arte del boxeo, y lo encontramos como árbitro en una velada pugilística celebrada en el Salón Goula de Sant Feliu de Guixols422. Como ya vimos en el primer capítulo 1929 fue un año en que se volcó nuevamente con el base–ball, constituye a finales de abril la Federación Catalana en el Bar de las Siete Puertas; y gestiona los partidos de béisbol que se habían programado con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona. Los delegados asistentes a la constitución de la Federación le dirigieron la siguiente carta: «Al honorable señor don Agustín Peris de Vargas, con el respeto y la consideración a que es usted acreedor por su esmerada educación y por el alto grado de deportividad de que viene dando ejemplo en Cataluña, tenemos el honor de elevarle este documento, como consecuencia del acuerdo tomado por los que suscribe, todos delegados en esta asamblea de los clubs por el cual lo hacen, aclamándole con expresión unánime presidente de esta Federación Catalana de Base–ball, fundada por usted, cuyo cargo, que en extremo debe serle muy honroso, tenemos la inmensa satisfacción de poner a su disposición. Mucho nos place hacer caer tal distinción en persona tan prestigiosa y autorizada como usted, dotada de la seriedad y tacto que el buen desempeño del cargo requiere, como son recto criterio y alteza de miras, por lo que no dudamos sabrá conducirnos por el sendero de las victorias.


En toda ocasión siempre se ha procurado confiar a personas de relevantes méritos el desempeño de cargos que, la índole de los mismos, requerían un profundo conocimiento para salir airoso de su cometido, pero en la presente ocasión afirmamos con el corazón en la mano, que jamás un cargo de la naturaleza que nos ocupa, ha sido brindado a persona que reúna en sí mismo las condiciones que usted, en la completa seguridad de que nuestras frases están exentas de toda adulación, que en todos los casos ofende a las personas que se dirigen y denigra a los que la practican. Así, pues, confiamos en su caballerosidad, jamás desmentida, para aceptar el cargo de ser nuestro primer presidente, y al testimoniarle el aprecio y consideración con que todos le distinguimos, le reiteramos de antemano nuestro más sincero agradecimiento.


Afectuosamente le saludan los delegados que suscriben». Hasta en un artículo lo definen como el «pontífice del base–ball». Sin embargo su temperamento autoritario provocaría más adelante una escisión de clubes de la Federación, los cuales fundarían la Lliga Oficial de Base–Ball. En mayo de 1930 la Federación Catalana de Fútbol le hace entrega de la medalla de oro «por la constancia en pro del fútbol catalán». Para rendirle homenaje se celebró un festival en el campo del R.C.D. Español, en donde se sucedieron a lo largo de la tarde un partido de béisbol entre el Catalá y el Catalonia, un partido entre dos selecciones de jugadores veteranos, y un partido entre una Selección de la Liga Amateur contra un combinado del Español. «Peris ha sido uno de los fundadores del fútbol en Cataluña, y fiel siempre a su club, el Catalá, del cual es su presidente. Ha sido el verdadero apóstol de los sports. Practica el fútbol asociación, el tennis y el base–ball, y actualmente a pesar de sus 50 años los practica con la misma afición que cuando empezó jugando en el Catalá C.F.423». La prueba de que con 50 años continuaba jugando de pitcher la tenemos con motivo de un festival de béisbol que se celebró en el Bordeta Park, dnde se enfrentaron una selección comandada por Peris y el Decoración Textil.424 A lo largo del período republicano Peris tuvo más protagonismo a través del béisbol que del fútbol, pero se centró más en las labores de promoción del deporte y del trabajo con los niños. Finalizada la guerra Peris de Vargas es nombrado Alcalde de Barrio de la «zona de Pelayo», perteneciente al Distrito V de la ciudad de Barcelona. La sede estaba ubicada en su tienda, que ahora estaba en la calle Tallers, 82 y en la que se vendían gramófonos. «Le dio posesión el Teniente de Alcalde señor Bonet del Río, y con tal motivó les dirigió palabras incitándolos – a todos los alcaldes de barrio nominados – al cumplimiento del deber y les puso de relieve los momentos por los que atraviesa la ciudad, y el esfuerzo que se ha de realizar para hacer una nueva España, a lo que todos los buenos patriotas deben contribuir, sumándose al esfuerzo del Generalísimo Franco y a la sangre generosa derramada por tantos buenos españoles, y que con la ayuda del Altísimo han salvado España de las hordas marxistas425».


El béisbol no reinició su andadura hasta principios de 1942, la guerra enterró a un buen número de equipos, sólo reanudaron las actividades el «F.C. Barcelona» y la «U.E. Sans», y aparecieron dos clubes nuevos, el «Vasconia» y otro adscrito a «Educación y Descanso». Agustín Peris de Vargas dejó su cargo y fue sustituido al frente de la Federación Catalana por Luis María Jordá. A partir de ese instante su figura empezó a languidecer, y dejó de aparecer en la prensa. Sin embargo es muy probable que siguiera yendo todos los domingos a ver los partidos de béisbol. El último servicio a la Federación lo presta en 1943, cuando acepta asumir la presidencia del Colegio de Árbitros. La última noticia es de 1944, cuando en el campo de la España Industrial, y durante el partido Barcelona–Hércules, le rinden un cariñoso homenaje426. Agustín Peris falleció en agosto de 1948. En el entierro estuvieron presentes un buen número de dirigentes vinculados al fútbol y al béisbol, sus deportes. Entre éstos estaban el presidente del F.C. Barcelona, Agustín Montal; el presidente del R.C.D. Español, Francisco Sáenz; el secretario de la Federación Catalana de Fútbol; el presidente de la Federación Catalana de Base–ball, señor José María Taixés, y los señores Jacinto Ballesté y Carlos Pérez de Rozas en representación de los clubes Hércules les Corts y San Gervasio427

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